¡Bastiat Ya!
Si, esta curiosa analogía entre
el imperativo en español y el nombre del gran liberal francés, no es que sea
cierta es que es necesaria. (Por cierto, no es mía, yo la he visto dentro del
blog del maestro Rodríguez Braun)
Hablamos de Frédéric Bastiat, uno
de los autores liberales del siglo XIX con más lucidez, sarcasmo e
inteligencia, una pena que nos abandonara tan pronto y no pudiéramos disfrutar
más de él.
¿y por qué hablar de un escritor,
liberal (con lo mal vistos que estamos), de hace más de siglo y medio y además
Francés?.
Pues muy sencillo porque este
señor, desde tan lejos y hace tanto tiempo está de total actualidad a la hora
de ver y reflejar la estructura del estado y de la sociedad.
El autor habla –entre otras
cosas-, sobre la importancia de lo que no se ve en economía y ya a sus
contemporáneos les pedía en sus textos que no se quedaran solo en el gasto
público, y que realmente tuvieran en cuenta los impuestos necesarios para
sufragarlos. Hoy en día el Estado, es el que nos tiene que solucionar los
problemas y no sólo eso, además proveernos de cualquier cosa que se nos ocurra
(siempre tendremos alguien, algún ocurrente personajeque descubrirá algún nuevo
servicio “imprescindible” que el estado debe sufragar, vacaciones pagadas para
las amas de casa, portátiles para todos los niños, 2500 euros a los padres por
bebé, mmm, ¡no me acuerdo de más, pero se lo preguntaré a nuestro ex-presidente
Chaves, Zapatero y a un tal Griñán, creo que ellos me podrán ayudar a recordar
alguno más).
No somos capaces, como decía
Bastiat, de apreciar lo que no se ve, y no es que sea difícil, pero debemos de
pararnos a pensarlo, ¡ahhh!, pero eso es
muy pesado y no se lleva nada, es decir, que no está de moda eso de pensar,
mejor que piensen por nosotros. ¿De donde viene ese dinero?, ¿Cómo se financian
esos servicios?, ¿hay que pedir dinero prestado?,¿Cuántos intereses nos
cobrarán?. ¿Son realmente necesarios todos los servicios del Estado?.
Nuestro “Magnífico y magnánimo
Estado de Bienestar”, con una mano nos provee de innumerables servicios,
¡pero!, ¿nos hemos parado a pensar lo que hace con la otra mano?, es la mano
con la que coactivamente nos priva de nuestros bienes presentes y futuros a
través de los impuestos, y, ¡con rango
de Ley!.
Y la pregunta más importante,
¿Cuánto de nuestro dinero se pierde en el camino de una mano a otra?, ¿se han
parado a pensarlo alguna vez?.
Por eso para ciertos tipos de
servicios, -la gran mayoría-, que es mejor, ¿financiarlos con impuestos o
deuda, y la perdida de dinero por el camino?, o ¿pagar las tasas
correspondientes al servicio por la persona que va ha recibirlo?
Yo personalmente prefiero el
segundo caso, así que “¡¡¡¡¡Bastiat ya!!!!!”, menos Estado, más recortes que
nos supondrán menos impuestos.
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