miércoles, 4 de julio de 2012

Reconversión

Estas son las ideas e iniciativas que realmente nos pueden hacer salir del pozo en el que estamos y que las generaciones futuras puedan tener mejores oportunidades e instituciones de las que nos hemos dado hoy en día.
Apoyo total a al iniciativa, lo que haga falta, si queremos mejorar y salvarnos realmente como unidad y conjunto debemos de ir por aquí.
Tenemos que adherirnos, ahhhh y primero leerlo.



Por un renovado pacto constitucional para la reconversión del Estado

Carta abierta al Presidente del Gobierno
Madrid, 25 de junio de 2012,
Señor Presidente:
La extrema gravedad de la situación económica, moral, social e institucional de España en el momento presente nos mueve a dirigirnos públicamente a Vd., como Presidente del Gobierno. Al hacerlo, partimos del reconocimiento de su voluntad de emprender sucesivas reformas para enfrentarse a los muy diversos problemas de nuestro país. Pese a ello, nos es obligado constatar la imperiosa y urgente necesidad de que el Gobierno plantee a las fuerzas políticas con representación parlamentaria, y muy especialmente al principal partido de la oposición, un programa integral, coherente y sistemático de reformas, cuyo debate y negociación ofrezca como resultado un gran acuerdo nacional para lograr la “reconversión del Estado”, puesto que en la presente crisis se han hecho enteramente patentes los defectos y carencias de nuestra actual organización política, social y económica, que no derivan sólo de una gestión ineficiente, sino de clamorosos fallos de estructura.
Esta “reconversión” no trataría sin más de corregir y perfeccionar el actual sistema, sino de redefinirlo y reorientarlo a la vista del resultado de su desarrollo, una vez transcurridas tres décadas y media desde su puesta en marcha, y ante las nuevas circunstancias surgidas a lo largo de ese período, en particular, nuestra pertenencia a la Unión Europea y a la Unión Monetaria Europea, con los consiguientes acuerdos y tratados sobre la estabilidad fiscal y presupuestaria plasmados en el recientemente reformado artículo 135 de nuestra Constitución.
Creemos que para ser útil a los intereses nacionales este nuevo pacto de Estado debería restaurar el espíritu del “consenso constitucional” imperante durante la Transición, abordando de modo completo las cuestiones básicas pendientes de solución. Por tanto, ese gran acuerdo ha de referirse a las reformas de la estructura económica de nuestro país y del sistema educativo en todos sus niveles para restablecer la competitividad de la sociedad española en el contexto global, al funcionamiento y composición de los órganos constitucionales (Senado, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional), a la organización, competencias y financiación de los poderes públicos en sus tres niveles territoriales (Estado, Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales), a la extensión y financiación de los servicios públicos, a los instrumentos de participación y representación política de los ciudadanos (partidos políticos, sistema electoral y control parlamentario) y a la posición de España en las instituciones comunitarias en relación al debate sobre el futuro de la unión política, fiscal y financiera, superando así en definitiva lo que ya se reconoce por una amplia mayoría de ciudadanos como el agotamiento de nuestro modelo constitucional.
Es evidente que sin lograr un acuerdo de esa profundidad y amplitud los avances que suponen las reformas en curso serán limitados y, desde luego, no resolverán los muy graves problemas que tiene hoy España, problemas que se agudizarán en el inmediato futuro por la ofensiva “soberanista” que ya se plantea en el País Vasco y en Cataluña y que pondrá a prueba la supervivencia del Estado constitucional.
Sin embargo, el mero planteamiento de un pacto político de esta naturaleza, por necesario que sea, no basta para conseguir sus objetivos. Es desgraciadamente posible que, a la vista de las divergencias entre las fuerzas políticas con representación parlamentaria, y sobre todo de las posiciones que separan hoy a los dos grandes partidos, no se llegue a ningún acuerdo. De ser así, ni el Gobierno ni el Partido Popular debieran quedarse cruzados de brazos. Además de continuar las reformas necesarias en el ámbito de las competencias del Gobierno de la Nación, existe otra vía para superar esa parálisis: la apelación directa al pueblo español durante esta legislatura mediante la celebración de un referéndum consultivo.
Esta consulta debería versar sobre una trascendental decisión: la reordenación y la racionalización de nuestro sistema político y autonómico y de nuestra estructura institucional para fortalecer la unidad nacional y conseguir la eficiencia y la viabilidad del Estado.
Sr. Presidente, estamos seguros de que su patriotismo y su alto sentido de la responsabilidad le harán considerar las ideas que le hemos expuesto. Confiamos, por tanto, en que ello le anime a adoptar las iniciativas políticas correspondientes para garantizar la unidad, estabilidad y prosperidad de España en esta hora difícil de su Historia.
Reciba, Sr. Presidente, el testimonio de nuestro aprecio y nuestros mejores deseos de éxito en su comprometida misión.

martes, 3 de julio de 2012

Alegrarnos por ser españoles




Menuda alegría, España, ese gran país, uno de los cuatro o cinco países embrionarios de lo que llamamos la civilización occidental, ha vuelto a ganar de nuevo el Campeonato de Europa, después de ganarlo hace cuatro años y hace dos el Campeonato del Mundo. Que alegría como se han llenado las calles de las ciudades y pueblos a lo largo y ancho de este país, pero, ¿nos hemos preguntado por qué de esta alegría?, pues si lo pensamos todos es muy claro, porque somos españoles y la selección que nos representa a todos ha salido campeona, pero en el fondo porque, de nuevo lo repito, somos españoles.
Pues creo que es en este momento después de los fastos por la victoria cuando nos debemos de acordar de las personas que, por ser españoles y un escudo para el resto, hoy no pueden celebrarlo por nosotros. Nuestros soldados, y fuerzas de seguridad del Estado de ahora y de siempre que no pueden celebrarlo porque, por defendernos, han perdido la vida y no pueden estar hoy con nosotros. Desde aquí mi respeto, admiración y gratitud.
Pero hay que hacer una mención especial a otros españoles que tampoco pueden celebrar ahora con nosotros todos estos triunfos. Por supuesto hablamos de las Victimas del Terrorismo, de todas ellas. Recuerden murieron por ser españoles.
Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordoñez, Ascensión García y Alberto Giménez Becerril, Luis Portero o Silvia Martínez Santiago que hoy sería una adolescente que seguro que estaría con la camiseta española para celebrar el triunfo. No puedo nombrar a todos, ya que en este pequeño texto no caben todos, aunque son todos iguales de importantes. Recuerden no caben por la cantidad que son, por culpa de una banda de descerebrados, mafiosos y nazis que encima van ganando, nos van derrotando. Cuando los teníamos contra las cuerdas, por el buenismo y cobardía de nuestra clase política (unos por acción y otros por omisión), ahora tienen lo que buscaban, el poder, y además utilizan las instituciones del Estado que combaten para, desde dentro, dinamitarlo.
¿Dónde están los elementos que tienen todos los Estados de Derecho para defenderse de unos asesinos mafiosos como estos?, ¿Dónde está la Ley de Partidos?.
Aunque pensándolo bien, algunos de estos elementos de los que he hablado antes están corrompidos por la clase política hasta el tuétano y no se si es bueno invocar su apoyo y ayuda.
Para que queremos un Tribunal Constitucional, Tribunal por decir algo ya que sus componentes aunque se les llaman magistrados, no son jueces, realmente en este caso que hay tres miembros que están contradiciendo los mandatos constitucionales (solo pueden estar tres años, y llevan en interinidad casi seis), solo el presidente es un juez de carrera. ¡Y este organismo es la última instancia para solicitar el amparo por encima del Supremo!, ¡un organismo que sabes cual va a ser el voto de cada uno de sus miembros, antes de que se reúnan a deliberar por afinidades políticas!. Es este organismo el que contradiciéndose a si mismo nos ha dicho que Sortu tenemos que creernos, que así lo creen ellos, ¡¡¡¡¡creen!!!!! Que es una organización legal y que no defiende los postulados de ETA.
Así nos va, yo creo que hay que alegrarse por la victoria de España, por ser españoles, pero acordarse de los que no se pueden alegrar precisamente por serlo, si, españoles pero a la vez entristecernos que su muerte no tenga la justicia que se merece y que por lo menos no haya sido en vano.