domingo, 31 de marzo de 2013

Austeridad y Crecimiento


¿Cuantas veces hemos oído que con estas políticas de austeridad solo conseguiremos caer más y no salir del pozo?
Una y otra vez no dejamos de oírlo desde a todas las instancias públicas y desde las más vario pintas firmas, (algunas de ellas con un prestigio que sus seguidores te quemarían en la hoguera simbólica del ostracismo si osas poner en duda sus argumentos). Pero señores estos dos conceptos no son antónimos, el antónimo de austeridad es despilfarro, y no es una consecuencia inevitable de la austeridad el decrecimiento o incluso la recesión. Estamos en esta situación, entre otras cosas por gastar lo que no tenemos y aún hay gente que defiende que debemos de gastar más y que los recortes (la mayor parte de ellos y más importantes aún no se han hecho), sólo van hacer que caigamos más en el pozo.
Lo más oído en las tertulias de taberna es que sin consumo no saldremos de esta situación  y estaremos cada vez peor, pero, ¿y el gasto de estos años (nunca ha sido mayor y mira donde nos ha llevado)?, ¿vamos a obligar a las personas o o empresas a que gasten a la fuerza?, ¿un problema de gasto desaforado de toda la sociedad y sobre todo del Estado lo vamos a solucionar gastando más?
Realmente sólo existe una forma de salir de aquí.
1- Estabilizar la urgencia sobrevenida de quiebra del sistema.
2- Aceptar que el Estado de Bienestar que debemos tener es el que realmente podamos pagar, por lo que debemos de re-formularnos como queremos que sea y qué partes de la economía deben de ser públicas y privadas. (No podemos tener un Estado omnipresente en el día a día. Un ejemplo es la situación de nuestra Andalucía, aquí nuestra amiga "la Junta", es como Dios, está en todas partes, o si no intenten realizar cualquier actividad y verán que raro es no encontrarse a nuestra querida "Junta"  inmersa en ella. No es de recibo que más de la mitad de la economía esté basada en las decisiones de nuestros políticos.)
3- Fomentar, como dicen la mayoría de los políticos abonados a lo políticamente correcto, las políticas de crecimiento, pero éstas, - a diferencia de éstos- son las dirigidas a liberalizar la economía, eliminar trabas burocráticas, y en definitiva hacer una sociedad más flexible y viable.
¿Es duro?, si mucho, sobre todo cuando tenemos una sociedad con una cultura de asistencialidad del Estado tan acusada y asentada.
¿Qué habrá gente que lo va a pasar mal?, seguro y cuanto más asentadas tengan dichas ideas de asistencialidad y más tiempo lleven viviendo de nuestro omnipotente " Papa Estado" peor, pero tenemos ahora más de seis millones de personas que no lo están pasando precisamente bien.
¿Qué es muy difícil o que va a costar mucho trabajo?, por supuesto, no digo que sea fácil, pero debemos intentarlo por las generaciones futuras y simplemente por dos ideas y principios que después del derecho a la vida y desde mi modesto punto de vista son los que nos deben guiar en cualquier modo de vida en sociedad, "LA LIBERTAD" y "LA JUSTICIA".