martes, 3 de julio de 2012

Alegrarnos por ser españoles




Menuda alegría, España, ese gran país, uno de los cuatro o cinco países embrionarios de lo que llamamos la civilización occidental, ha vuelto a ganar de nuevo el Campeonato de Europa, después de ganarlo hace cuatro años y hace dos el Campeonato del Mundo. Que alegría como se han llenado las calles de las ciudades y pueblos a lo largo y ancho de este país, pero, ¿nos hemos preguntado por qué de esta alegría?, pues si lo pensamos todos es muy claro, porque somos españoles y la selección que nos representa a todos ha salido campeona, pero en el fondo porque, de nuevo lo repito, somos españoles.
Pues creo que es en este momento después de los fastos por la victoria cuando nos debemos de acordar de las personas que, por ser españoles y un escudo para el resto, hoy no pueden celebrarlo por nosotros. Nuestros soldados, y fuerzas de seguridad del Estado de ahora y de siempre que no pueden celebrarlo porque, por defendernos, han perdido la vida y no pueden estar hoy con nosotros. Desde aquí mi respeto, admiración y gratitud.
Pero hay que hacer una mención especial a otros españoles que tampoco pueden celebrar ahora con nosotros todos estos triunfos. Por supuesto hablamos de las Victimas del Terrorismo, de todas ellas. Recuerden murieron por ser españoles.
Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordoñez, Ascensión García y Alberto Giménez Becerril, Luis Portero o Silvia Martínez Santiago que hoy sería una adolescente que seguro que estaría con la camiseta española para celebrar el triunfo. No puedo nombrar a todos, ya que en este pequeño texto no caben todos, aunque son todos iguales de importantes. Recuerden no caben por la cantidad que son, por culpa de una banda de descerebrados, mafiosos y nazis que encima van ganando, nos van derrotando. Cuando los teníamos contra las cuerdas, por el buenismo y cobardía de nuestra clase política (unos por acción y otros por omisión), ahora tienen lo que buscaban, el poder, y además utilizan las instituciones del Estado que combaten para, desde dentro, dinamitarlo.
¿Dónde están los elementos que tienen todos los Estados de Derecho para defenderse de unos asesinos mafiosos como estos?, ¿Dónde está la Ley de Partidos?.
Aunque pensándolo bien, algunos de estos elementos de los que he hablado antes están corrompidos por la clase política hasta el tuétano y no se si es bueno invocar su apoyo y ayuda.
Para que queremos un Tribunal Constitucional, Tribunal por decir algo ya que sus componentes aunque se les llaman magistrados, no son jueces, realmente en este caso que hay tres miembros que están contradiciendo los mandatos constitucionales (solo pueden estar tres años, y llevan en interinidad casi seis), solo el presidente es un juez de carrera. ¡Y este organismo es la última instancia para solicitar el amparo por encima del Supremo!, ¡un organismo que sabes cual va a ser el voto de cada uno de sus miembros, antes de que se reúnan a deliberar por afinidades políticas!. Es este organismo el que contradiciéndose a si mismo nos ha dicho que Sortu tenemos que creernos, que así lo creen ellos, ¡¡¡¡¡creen!!!!! Que es una organización legal y que no defiende los postulados de ETA.
Así nos va, yo creo que hay que alegrarse por la victoria de España, por ser españoles, pero acordarse de los que no se pueden alegrar precisamente por serlo, si, españoles pero a la vez entristecernos que su muerte no tenga la justicia que se merece y que por lo menos no haya sido en vano.



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