domingo, 15 de septiembre de 2013

Austeridad y Estado de Bienestar

Creo que es bueno recapacitar un poquito para ver cómo se encuentra todo al final de un tiempo como es el verano, que invita a cambiar y prepararse para el nuevo curso. Estamos en un tiempo prolífico para las tertulias y el contraste de opiniones con amigos conocidos o incluso desconocidos en la barra de un café o en la terraza de cualquier bar de nuestro entorno. Con un poco de atención podemos realizar una pequeña aproximación o muestra de cómo va nuestra sociedad, conciudadanos, vulgo o como ustedes quieran llamarlo.
Pues bien después de moverme este verano por varios puntos de esta nuestra España, me reafirmo, somos un país maravilloso, pero también no hay duda de otra idea, no tenemos remedio.
Me he encontrado desde los seguidores incondicionales del gobierno actual que comienzan a destilar un optimismo que a este ritmo, y si contables varios no lo impiden, desde su punto de vista el cielo lo tenemos a la vuelta de la esquina. Luego nos encontramos a la otra parte tuerta de mis compatriotas (sigo pensando que vivimos en un país de tuertos que sólo sabemos y queremos ver por un ojo o forma de ver la vida), en la que para ellos el infierno se encuentra en el próximo paso, es decir la esclavitud y formas de antiguo régimen, (y no me refiero al del anterior dictador ferrolense), vuelve a nuestra sociedad. Pero, o casualidad, encontramos un punto común y que ambos ojos del país no dudan en hacer frente común y estar haciendo piña, se trata de la defensa del Bienestar del Estado, si, he querido decirlo así, porque un pequeño análisis sobre la estructura del mal llamado Estado del Bienestar no nos dejaría lugar a duda que se trata de defender la estructura de los que viven de éste.
A fin y al cabo el tiempo ha dado la razón a Hayek y hay socialistas en todos los partidos.
Pero como dice un dicho popular "unos por otros y la casa sin barrer". Todos hablando de austeridad, unos criticándola y otros fingiendo llevarla a cabo, sin que se note mucho entre sus amigos, para dar la impresión así de estar cambiando algo, sin cambiar nada.
Nadie se atreve con el verdadero problema al que hay que hacer frente y es la reforma de nuestro amigo, el siempre querido y admirado Estado de bienestar. Con un déficit anual de 80000 millones de euros aunque no queramos debemos de pararlo y reformarlo. No podemos decir que la austeridad nos está haciendo bajar los servicios cuando gastamos más que en 2007 en pleno auge de la burbuja (ahora, con menos población), tiempo en el que parecía que el dinero brotaba de los árboles de las distintas ciudades de esta piel de toro.
Señores tenemos que aceptar que ingresamos menos que en los años precedentes por lo que debemos de gastar menos. Además en el periodo 2001-2007 no recuerdo gente muriéndose por la falta de atención sanitaria, o niños sin escolarización, o que los servicios que recibíamos fueran mucho peores que los actuales.
Por favor un poquito de seriedad y algo de sentido común. Tenemos que recortar de verdad.

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