domingo, 13 de enero de 2013

El Suffolk Bank


Aquí les dejo un interesantísimo artículo de Juan Carlos Rodríguez publicado en la web del Instituto Juan de Mariana. Un ejemplo claro de como la iniciativa privada puede suplir de forma eficiente a funciones que normalmente y mayoritariamente se cree que solo el Estado puede llevarlas a cabo. 
Además del texto que lo tienen abajo les dejo el enlace.

http://www.juandemariana.org/comentario/5768/suffolk/bank/

11/01/2013 - José Carlos Rodríguez

El Suffolk Bank

Andrew Jackson había acabado con el Segundo Banco de los Estados Unidos, y con él se fue durante décadas la institución de un banco central en aquel País. A mediados de los años 30 del siglo XIX comienza la era de "banca libre" en aquel país. Cualquier empresario que cumpliese ciertas condiciones podía crear un banco. Pero estas instituciones tenían importantes limitaciones, como no poder abrir sucursales en otros Estados, o se les obligaba a aceptar bonos estatales como reservas. Sin llegar a ser una era de verdadera libertad económica en el ámbito monetario y crediticio, sí permitió, no obstante, una gran competencia. Ésta favoreció la creación de nuevas fórmulas bancarias. Y también limitó la capacidad de los bancos de crear inflación (es decir, de emitir billetes sin respaldo de oro o plata), ya que cualquier ciudadano podía entregar las notas en su mano y conseguir la cantidad correspondiente de oro, en forma de monedas o lingotes.
Es más, cualquier banco que acumulase las notas emitidas por una entidad distinta podría redimirlas. Una práctica muy inflacionaria ponía en riesgo la solvencia del banco y, por tanto, la continuidad del negocio. Dado que las comunicaciones eran costosas, las notas perdían valor cuanto más lejos estuviesen del banco emisor. Además, a medida que los billetes, en la incesante cadena de intercambios, se alejasen del banco que ponía su sello, toda la buena fama que pudiera tener entre su clientela se iba difuminando. Y, por supuesto, había una creciente incertidumbre respecto de la voluntad o capacidad del banco de aceptar su propio papel y entregar a cambio el dinero (oro) correspondiente. De este modo surgió una clase de comerciantes que compraban papel con descuento y lo conducían al banco emisor para reclamar la cantidad de oro correspondiente.
Boston, como floreciente ciudad comercial, contaba con numerosos bancos, que recibían notas de muchos otras entidades del resto del país. Es en ese contexto en el que adquirió un papel predominante el banco Suffolk. Aquellos country banks cuyas notas perdían valor con la distancia perdían oportunidades de negocio. Suffolk creó un sistema que podríamos llamar de compensación que aportaba seguridad a las transacciones y oportunidades de negocio. Aceptaba las notas por su valor nominal, es decir, por todo el valor de la promesa de pago, a cambio de que los bancos emisores hiciesen depósitos en Suffolk sin interés. Suffolk obtenía como beneficio el interés del préstamo de esos fondos. Y las entidades que eran clientes de Suffolk, por el coste de mantener un depósito en aquel banco, obtenían los beneficios de que sus notas resultaban mucho más líquidas, más aceptables por el mercado, y adquirían una mayor circulación. Por tanto, sus servicios como banco eran más valiosos.
El interés de los bancos por contratar el servicio de Suffolk era evidente. Pero la entidad bostoniana no podía admitir cualquier cliente. Les obligaba a mantener su solvencia. De este modo, en una cadena que va desde la conveniencia del uso de los billetes más la necesidad de que respondan a la cantidad de oro que prometen, hasta las notas del banco Suffold y las de los bancos que contratan sus servicios y de ahí a la relación entre éstas y los depósitos de las entidades, Suffolk logró que prevaleciese una inflación más moderada en su zona de influencia.
No fue una interesante experiencia pasajera, una reliquia para el divertimento de los historiadores. Duró de 1819 a 1859, cuarenta años. Según John Jay Knox, citado por Murray N. Rothbard en su libro A History of Money and Banking in the United States, la experiencia del Suffolk Bank prueba que "se puede confiar en las empresas privadas para la redención de los billetes que circulan, y puede hacerse de un modo más seguro y mucho más económico que el servicio que pudiera proveer el Gobierno". Rothbard incluso se refiere a Suffolk Bank como un banco central privado.
Esta fórmula para crear confianza en el mercado fue seguida con éxito por otros bancos, atraídos por los enormes beneficios de Suffolk. La competencia acabó por desbordar a la entidad, que acabó por abandonar el esquema que ésta había creado. Otros bancos, no obstante, siguieron realizando la misma labor beneficiosa para la sociedad y para ellos mismos. La Guerra Civil acabó con esta experiencia, y el establecimiento del monopolio del Gobierno de la emisión en 1863 acabó con cualquier posibilidad de retomarlo después de la Guerra de Secesión de los Estados Unidos. Es un ejemplo de cómo los resquicios de libertad respetados por el Gobierno permiten que los empresarios atiendan las necesidades sociales, incluso las más complejas, obteniendo por ello un beneficio.

martes, 1 de enero de 2013

Sanidad Púbica vs Privada




¿Por qué no se puede tener una gestión privada de la sanidad?, ¿acaso ésta no va encaminada a que el ciudadano o contribuyente reciba el mejor servicio posible con los recursos de que se disponen?

Entonces, ¿que problema tenemos los ciudadanos en que al médico que nos atienda le pague tal o cual empresa o el Estado?

Humildemente pienso que lo que tenemos que protestar y fiscalizar es que el servicio sea de la mayor calidad posible. Entiendo que cualquier grupo de trabajadores se sientan inseguros y que quieran defender lo que creen que son sus derechos, pero señores sanitarios los que realmente tienen los derechos son los les que pagan, es decir los ciudadanos, siento mucho que su trabajo sea menos cómodo pero aquí, su comodidad es secundaria. Debemos mantener el Estado de bienestar, (y entre los servicios de éste se encuentra la sanidad), que podamos permitirnos pagar, y les recuerdo, queridos sanitarios, que ahora se puede pagar poco, y ya basta de demagogias y de falsedades tales como que se quieren cargar la sanidad, que sólo se quiere la sanidad para ricos, que antes deben de recortar muchas cosas etc. Si hay que recortar de muchos sitios y de mejorar la gestión en general, pero en una partida del presupuesto tan importante como ésta lo siento, pero debemos recortar, puede llegar hasta ser triste, pero  no podemos pagarlo “ad infinitum”.

¿De verdad hay alguien que no quiere la sanidad con gestión pública solo por hacer el mal, por fastidiar a los menos favorecidos? Si es como dice el ala izquierda de esta sociedad,  los ricos lo son por ser egoístas y lo que querrían es que las clases trabajadoras oprimidas estuviesen lo más sanas posibles para poder ganar más dinero con ellas ¿no? (Menuda demagogia barata).

Yo defiendo los incentivos y la responsabilidad en la gestión de la empresa privada ya que optimiza el servicio y beneficio,  y si no lo hace, pierde su inversión. Es decir tiene consecuencias, una palabra que en este país parece que carece de sentido, al igual que responsabilidad que además parece pasada de moda.

Si amigos beneficio la palabra maldita, pero, ¿es que alguien trabaja gratis?, ¿no queremos ganarnos la vida?, ¿no somos profesionales y vamos a hacer bien nuestro trabajo aunque ganemos dinero con ello?
¿Y por qué las empresas sanitarias no van a actuar así?



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Por una educación privada



Pues sí queridos amigos, escribo estas letras simplemente para defender algo que no existe en España, bueno existe algo pero es testimonial, y son los colegios de educación privada, sin subvenciones y sin ayudas públicas, nada de conciertos. ¿Por qué estamos en las estadísticas de los informes sobre la enseñanza a nivel internacional, (Informe Pisa), por si no lo saben cada vez  peor, cuando llevamos casi 30 años aumentando la financiación de la educación en España?.
¿Por qué nos quejamos de “recortes” en la educación?, si repasamos esos recortes es para replantearse el significado de esa palabra, ¿es que solo hay una buena educación cuando más dinero se dedica a dicho sector? .Estamos de acuerdo en que no, ya que por esta regla de tres con el aumento en la inversión desde hace treinta años el nivel educativo en España debía de haberse multiplicado por varias veces éste, y la verdad por la calle y en la sociedad cada vez veo menos ciudadanos preocupados por su educación y más preocupados por quien va a salir de la casa de “Gran Hermano” o si el “Madrid” la ha pagado lo suficiente a “Ronaldo”.
Ya está bien de demagogias tipo, “solo quieres que puedan estudiar los hijos de los ricos”, pues “NO”, yo quiero que pueda estudiar el que valga o luche para conseguirlo, después de una educación elemental, básica, mínima –pueden llamarla como les apetezca- que sea obligatoria, el resto de la educación “queridos universitarios”, no es un derecho universal que tenemos que pagarlo a todo el que le apetezca, no señor, es un privilegio para el que valga o se lo gane ,¡o pueda permitírselo!, que con su dinero cada uno hace lo que quiere.
Luego podríamos hablar de los “famosos” recortes, que habría que verlos, madre mía, ¡que contratan a menos interinos!, ¡que tienen que trabajar dos horas más a la semana, algunos profesores!, ¡¡¡¡¡por dios!!!!! , que tengan cuidado en las minas y los agricultores en el campo que llegan los nuevos trabajos forzados de los profesores como paradigma del esfuerzo.  (Sé que es injusto generalizar y seguro que hay excelentes profesionales, vocacionales que además saben en que mundo viven y como está la enseñanza y el resto de sectores, pero es que hay ciertos personajes, sobre todo en algunos sindicatos que ….. , prefiero parar aquí) .
Y para terminar, ¿por qué tenemos que pagar a los profesores por dar clase? Digo esto considerándome “Estado”, o “contribuyente”. ¿Por qué no podría pagarle a estos profesores  un colegio privado?.
¿No son los niños los que deben de recibir el servicio por parte de nuestro Estado de Bienestar?, y entonces, ¿por qué no les pagamos a estos de alguna forma, por ejemplo con un “cheque escolar” para que puedan elegir el colegio que más le convenga? ¡¡¡¡¡PIENSENLO!!!!!.
¿Por qué pagar a un funcionario y todo el entramado burocrático que conlleva cuando realmente es el niño quien debe de tener el servicio y el dinero y no el profesor?
De nuevo, ¡¡¡¡¡¡¡¡PIENSENLO!!!!!!!!

martes, 28 de agosto de 2012

Este país no tiene arreglo.



Después de ver como ha transcurrido estos días de estío es lo primero que se me ocurre pensar. De acuerdo, estoy un poco pesimista, y puede deberse al final del verano, mmm, está bien les compro la mercancía. Pero, no me dirán ustedes que viendo las noticias de estos días no te da que pensar sobre el futuro de este país llamado España.
Por supuesto que tenemos que respetar la pluralidad de pensamiento y conciencia, (no seré yo quien escriba lo contrario jamás), pero como diría un expresidente del Congreso de los Diputados Español “Es que manda…”
Empecemos por ese Robin Hood perrofláutico, -permítanme el neologismo- llamado Sánchez Gordillo y la gente que le apoya, que igual que está mal visto pertenecer a un partido Nazi, no se porque en España y en muchos países occidentales no tiene la misma connotación o peor pertenecer a un partido Comunista, ideología con más de 100 millones de muertes a sus espaldas en el siglo XX, ¡¡¡¡¡¡¡y siguen con seguidores y encima ahora con la crisis, subiendo!!!!!!! .
Los nuevos y antiguos apoyos de este “empleado público” desde los años 70’s no tienen otra forma de justificar sus fechorías y apoyos a estas que decir que existen otros que roban más, y se quedan “tan panchos”, ni se paran a pensar nada. ¿Para que?, eso es muy aburrido.
Para que pensar que están justificando un delito porque existen supuestamente otros que lo hacen peor, pues nada como existen estos vámonos todos a los grandes almacenes más próximos a coger lo que nos apetezca, tranquilos, si lo hace un “empleado público” y lo aplauden, no habrá problema. ¿Y la propiedad privada?, ¿para qué?, tranquilos abramos las puertas de nuestras casas, los coches, y publiquemos el número de nuestra tarjeta de crédito, si no pasa nada, si no es robar, ahhh, perdón, a lo mejor solo lo pueden hacer “los empleados públicos”.
 Si la verdad es que estoy un poco depresivo pero con estas noticias, pues caigo aun más. Si no miren ustedes la última. Ahora después de más de 8 meses buscando a unos pequeños ha tenido que ser a través de una investigación privada por parte de la familia materna de los niños Ruth y José quien averigüe que los restos que desde un principio tenía la policía y que creían que eran de roedores tienen ADN de las pobres criaturas. ¿Y ocurrirá algo a los responsables policiales y políticos?, muy a mi pesar me parece que no. Y todo seguirá igual con el riesgo de volver a repetirse, o si no se lo preguntaremos a la familia de Marta del Castillo. Esto parece que no tiene arreglo.

miércoles, 4 de julio de 2012

Reconversión

Estas son las ideas e iniciativas que realmente nos pueden hacer salir del pozo en el que estamos y que las generaciones futuras puedan tener mejores oportunidades e instituciones de las que nos hemos dado hoy en día.
Apoyo total a al iniciativa, lo que haga falta, si queremos mejorar y salvarnos realmente como unidad y conjunto debemos de ir por aquí.
Tenemos que adherirnos, ahhhh y primero leerlo.



Por un renovado pacto constitucional para la reconversión del Estado

Carta abierta al Presidente del Gobierno
Madrid, 25 de junio de 2012,
Señor Presidente:
La extrema gravedad de la situación económica, moral, social e institucional de España en el momento presente nos mueve a dirigirnos públicamente a Vd., como Presidente del Gobierno. Al hacerlo, partimos del reconocimiento de su voluntad de emprender sucesivas reformas para enfrentarse a los muy diversos problemas de nuestro país. Pese a ello, nos es obligado constatar la imperiosa y urgente necesidad de que el Gobierno plantee a las fuerzas políticas con representación parlamentaria, y muy especialmente al principal partido de la oposición, un programa integral, coherente y sistemático de reformas, cuyo debate y negociación ofrezca como resultado un gran acuerdo nacional para lograr la “reconversión del Estado”, puesto que en la presente crisis se han hecho enteramente patentes los defectos y carencias de nuestra actual organización política, social y económica, que no derivan sólo de una gestión ineficiente, sino de clamorosos fallos de estructura.
Esta “reconversión” no trataría sin más de corregir y perfeccionar el actual sistema, sino de redefinirlo y reorientarlo a la vista del resultado de su desarrollo, una vez transcurridas tres décadas y media desde su puesta en marcha, y ante las nuevas circunstancias surgidas a lo largo de ese período, en particular, nuestra pertenencia a la Unión Europea y a la Unión Monetaria Europea, con los consiguientes acuerdos y tratados sobre la estabilidad fiscal y presupuestaria plasmados en el recientemente reformado artículo 135 de nuestra Constitución.
Creemos que para ser útil a los intereses nacionales este nuevo pacto de Estado debería restaurar el espíritu del “consenso constitucional” imperante durante la Transición, abordando de modo completo las cuestiones básicas pendientes de solución. Por tanto, ese gran acuerdo ha de referirse a las reformas de la estructura económica de nuestro país y del sistema educativo en todos sus niveles para restablecer la competitividad de la sociedad española en el contexto global, al funcionamiento y composición de los órganos constitucionales (Senado, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional), a la organización, competencias y financiación de los poderes públicos en sus tres niveles territoriales (Estado, Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales), a la extensión y financiación de los servicios públicos, a los instrumentos de participación y representación política de los ciudadanos (partidos políticos, sistema electoral y control parlamentario) y a la posición de España en las instituciones comunitarias en relación al debate sobre el futuro de la unión política, fiscal y financiera, superando así en definitiva lo que ya se reconoce por una amplia mayoría de ciudadanos como el agotamiento de nuestro modelo constitucional.
Es evidente que sin lograr un acuerdo de esa profundidad y amplitud los avances que suponen las reformas en curso serán limitados y, desde luego, no resolverán los muy graves problemas que tiene hoy España, problemas que se agudizarán en el inmediato futuro por la ofensiva “soberanista” que ya se plantea en el País Vasco y en Cataluña y que pondrá a prueba la supervivencia del Estado constitucional.
Sin embargo, el mero planteamiento de un pacto político de esta naturaleza, por necesario que sea, no basta para conseguir sus objetivos. Es desgraciadamente posible que, a la vista de las divergencias entre las fuerzas políticas con representación parlamentaria, y sobre todo de las posiciones que separan hoy a los dos grandes partidos, no se llegue a ningún acuerdo. De ser así, ni el Gobierno ni el Partido Popular debieran quedarse cruzados de brazos. Además de continuar las reformas necesarias en el ámbito de las competencias del Gobierno de la Nación, existe otra vía para superar esa parálisis: la apelación directa al pueblo español durante esta legislatura mediante la celebración de un referéndum consultivo.
Esta consulta debería versar sobre una trascendental decisión: la reordenación y la racionalización de nuestro sistema político y autonómico y de nuestra estructura institucional para fortalecer la unidad nacional y conseguir la eficiencia y la viabilidad del Estado.
Sr. Presidente, estamos seguros de que su patriotismo y su alto sentido de la responsabilidad le harán considerar las ideas que le hemos expuesto. Confiamos, por tanto, en que ello le anime a adoptar las iniciativas políticas correspondientes para garantizar la unidad, estabilidad y prosperidad de España en esta hora difícil de su Historia.
Reciba, Sr. Presidente, el testimonio de nuestro aprecio y nuestros mejores deseos de éxito en su comprometida misión.

martes, 3 de julio de 2012

Alegrarnos por ser españoles




Menuda alegría, España, ese gran país, uno de los cuatro o cinco países embrionarios de lo que llamamos la civilización occidental, ha vuelto a ganar de nuevo el Campeonato de Europa, después de ganarlo hace cuatro años y hace dos el Campeonato del Mundo. Que alegría como se han llenado las calles de las ciudades y pueblos a lo largo y ancho de este país, pero, ¿nos hemos preguntado por qué de esta alegría?, pues si lo pensamos todos es muy claro, porque somos españoles y la selección que nos representa a todos ha salido campeona, pero en el fondo porque, de nuevo lo repito, somos españoles.
Pues creo que es en este momento después de los fastos por la victoria cuando nos debemos de acordar de las personas que, por ser españoles y un escudo para el resto, hoy no pueden celebrarlo por nosotros. Nuestros soldados, y fuerzas de seguridad del Estado de ahora y de siempre que no pueden celebrarlo porque, por defendernos, han perdido la vida y no pueden estar hoy con nosotros. Desde aquí mi respeto, admiración y gratitud.
Pero hay que hacer una mención especial a otros españoles que tampoco pueden celebrar ahora con nosotros todos estos triunfos. Por supuesto hablamos de las Victimas del Terrorismo, de todas ellas. Recuerden murieron por ser españoles.
Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordoñez, Ascensión García y Alberto Giménez Becerril, Luis Portero o Silvia Martínez Santiago que hoy sería una adolescente que seguro que estaría con la camiseta española para celebrar el triunfo. No puedo nombrar a todos, ya que en este pequeño texto no caben todos, aunque son todos iguales de importantes. Recuerden no caben por la cantidad que son, por culpa de una banda de descerebrados, mafiosos y nazis que encima van ganando, nos van derrotando. Cuando los teníamos contra las cuerdas, por el buenismo y cobardía de nuestra clase política (unos por acción y otros por omisión), ahora tienen lo que buscaban, el poder, y además utilizan las instituciones del Estado que combaten para, desde dentro, dinamitarlo.
¿Dónde están los elementos que tienen todos los Estados de Derecho para defenderse de unos asesinos mafiosos como estos?, ¿Dónde está la Ley de Partidos?.
Aunque pensándolo bien, algunos de estos elementos de los que he hablado antes están corrompidos por la clase política hasta el tuétano y no se si es bueno invocar su apoyo y ayuda.
Para que queremos un Tribunal Constitucional, Tribunal por decir algo ya que sus componentes aunque se les llaman magistrados, no son jueces, realmente en este caso que hay tres miembros que están contradiciendo los mandatos constitucionales (solo pueden estar tres años, y llevan en interinidad casi seis), solo el presidente es un juez de carrera. ¡Y este organismo es la última instancia para solicitar el amparo por encima del Supremo!, ¡un organismo que sabes cual va a ser el voto de cada uno de sus miembros, antes de que se reúnan a deliberar por afinidades políticas!. Es este organismo el que contradiciéndose a si mismo nos ha dicho que Sortu tenemos que creernos, que así lo creen ellos, ¡¡¡¡¡creen!!!!! Que es una organización legal y que no defiende los postulados de ETA.
Así nos va, yo creo que hay que alegrarse por la victoria de España, por ser españoles, pero acordarse de los que no se pueden alegrar precisamente por serlo, si, españoles pero a la vez entristecernos que su muerte no tenga la justicia que se merece y que por lo menos no haya sido en vano.