martes, 27 de marzo de 2012

Huelga general.

Huelga general.

¿Necesitamos una Ley de Huelga?. Creo que después de 34 años estarán de acuerdo conmigo en que ya es hora de recoger el mandato Constitucional de regular este derecho a través de una Ley que nos iguale con los países de nuestro entorno. Desde mi punto de vista sobre todo debería estar regulado el derecho y protección al trabajo durante la huelga, de las personas que no quieran seguirla o no estén de acuerdo con ella.

También es importante replantearse la existencia la Huelga General que desde siempre ha tenido el apellido de “Revolucionaria”. Es evidente que este tipo de huelga es política y va siempre encaminada a presionar al gobierno de turno, que, no olvidemos es realmente el depositario de la legitimidad de todos nosotros que al fin y al cabo somos quienes lo hemos elegido. No es justo que cualquier grupo de presión (sindicatos de clase, patronales de turno etc.) que tienen escasa representación a nivel general, y que en la mayoría de los casos se atribuyen ésta, cuando además en sus elecciones aparte de que la población convocada es significativamente menor (solo los trabajadores), - estos tienen un porcentaje de participación que si lo comparamos con los datos del resto de elecciones puede considerarse ridículo-, esta gente siempre se sienta hiperlegitimada y que es la única capaz de defender a los trabajadores y saber lo que ellos necesitan.

También deberían de revisarse sus formas de financiación a través del dinero de todos, ya que se trata de un club que debería de sustentarse a través de sus miembros y sus cuotas. ¿Por qué debemos de pagar a esta gente cuando, existen muchas personas que ni creemos en su trabajo ni tenemos porqué mantener a estos “liberados” que en muchos casos no recuerdan ni el trabajo que realmente realizaban? Si ellos quieren seguir con este sistema son muy libres de hacerlo pero, por favor, que se lo paguen ellos.

Por éste y muchos otros motivos éste humilde escritor no apoya la Huelga General política (ninguna de ellas), y piensa trabajar ese día como cualquier otro, y si este artículo logra convencer a alguien para que secunde el ir ese día al trabajo en una situación general en la que no estamos para tonterías y perder dinero, daré por satisfecho el tiempo dedicado a escribir estas líneas.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Respuesta al comentario sobre La Reforma Laboral

Gracias por su comentario querida Retshe.

¿De verdad cree Vd. que soy idealista? Entonces estoy en lo cierto en mis planteamientos, solo que para Vd. son irrealizables, ¿no?, ¿son unas ideas bonitas pero no cree que sean ciertas y reales? , bueno por lo menos estamos de acuerdo en que son bonitas, pero creo que son reales y realizables, porque en otros países sí las tienen. ¿Por qué en España no? ¿Somos los españoles una especie en peligro de extinción? ¿ no nos parecemos al resto de la Humanidad?, Spanish is diferent ¿no?. Vamos a ser serios. Que cueste entenderlo, vale, que cueste llevarlo a cabo, de acuerdo, que sea difícil por la cultura española, muy bien, pero es lo más justo para la mayor parte de los ciudadanos y necesitamos igualarnos con el resto de nuestro entorno, ¡aunque nos cueste!. No debemos de aislarnos como guardianes de las esencias patrias como en tiempos pretéritos.

No me hace falta entrar en ejemplos ni quiero hacerlo, ejemplos los que Vd. quiera y desde cualquier lado. Pero hay que gobernar y gestionar para la mayor parte de la gente pensando en lo mejor para esta mayoría y para que la mayor parte de los ciudadanos se encuentren libres y con sus libertades defendidas, sin doblarse a presiones de, valga la redundancia, grupos de presión.

Cuando habla de “cliente” o “clientes” está hablando del mercado, oufff (perdón por la expresión) es una palabra que para colectivistas como Vd. es peor que mencionar al diablo, y que casualidad, ¡ahora es el que manda! . Pues claro que sí, al fin y al cabo el mercado somos cada uno de nosotros, y desde nuestra libertad hacemos que aparezcan, crezcan y cierren las empresas con sus trabajadores.

Es una responsabilidad del empresario, el dirigir bien o mal la empresa, es él quien arriesga su dinero y patrimonio. Bajo unas normas mínimas de cortesía y de responsabilidad de las partes de la relación laboral, éstas deberían de ser libres para entrar y salir del mercado cuando le convenga, es decir si el empresario necesita despedir gente cuando no va bien el negocio, o quiere redimensionar su inversión, o simplemente recuperar parte o todo el dinero que ha invertido y los beneficios si los hubiera, debería de poder hacerlo. Lo mismo que cualquier trabajador si tiene una mejor oferta de trabajo es deseable, entendible y normal en su desarrollo personal que deje la empresa para mejorar su vida.

Por cierto el derecho al trabajo es, derecho a poder trabajar por una remuneración, -ha habido épocas que no era así -, pero no a que alguien, algún ente, el Estado, tenga que proporcionarte un trabajo obligatoriamente sin que lo merezcas ni cree riqueza para nadie.

La vida es así de dura.

Un abrazo y de nuevo gracias por leerme.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Desde un pequeño rincón de libertad "La Reforma Laboral 2012"


Me propongo intentar comentar los elementos que creo más interesantes de esta reforma que desde mi humilde punto de vista “ por fin” modifica sustancialmente las relaciones laborales en España, estancadas desde “siempre”- ya que ciertos aspectos aun vienen desde el anterior régimen- y que no están al día con el entorno tan competitivo y global en que nos encontramos inmersos.

1- Abaratamiento del despido. (1ª parte)

Voy a comenzar con el abaratamiento del despido, ya que pienso que es una de las materias de mayor controversia y a la que se enfrenta en general con mayor demagogia.

Creo que ya esta bien de colocar y describir la sociedad como bandos contendientes de patronos, empresarios, empleadores… (Llámenlos como más les guste), y de trabajadores, obreros, empleados etc. Somos todos personas con nuestras virtudes y nuestros defectos, además hoy en día estas barricadas no pueden estar más sobrepasadas ya que una misma persona a lo largo de su vida puede estar en cualquiera de los dos lugares, ahh y ¿donde dejamos a los autónomos?, (tres millones y creciendo).

Una persona que crea una empresa lo hace para ganar dinero, que es lo principal y lo que buscamos todos para poder tener una vida lo más holgada posible, pero escúchenme, a la vez está creando riqueza para la sociedad y al crear puestos de trabajo, que le supone ganar más dinero crea además riqueza para sus trabajadores. Este individuo no es un” primo del demonio” que solo quiere aprovecharse del trabajo de los demás, recuerden que lo que quiere es contratar la mayor cantidad de trabajadores posible, ya que así ganará más dinero.

Entendemos que estamos en una sociedad libre y defendemos la libertad de poder comprar lo que nos interese y si por cualquier motivo nos gusta más A que B lo siento mucho para la empresa que se dedica a producir B, ¿o tenemos que estar obligados a comprar B aunque prefiramos A? .Estarán de acuerdo conmigo que no, entonces….. ¿Qué hacemos con la empresa que produce B y sus trabajadores?, ¿La persona que contrató a los trabajadores tiene que seguir pagando los sueldos a éstos aunque no pueda vender el producto B?.

Hay que ser más flexible aunque duela, la vida es así, y si también sé que da miedo la libertad pero debemos de comprender de donde vienen las cosas y que la gente no despide por capricho. Tenemos que comprender que si queremos libertad ésta conlleva responsabilidad y hay que trabajar, pero no tiene que ser siempre en el mismo sitio, lo siento, pero el mundo cambia, (y menos mal que es así, si no estaríamos aun peleándonos para conseguir la mejor cueva, para resguardarnos), hay que aprender todos los días, reciclarse y pensar que el trabajo para toda la vida no existe por si mismo y además no es justo si no es productivo. Me parece perfecto ese eufemismo del derecho al trabajo, “como si solo por nacer ya lo tienes adjudicado sin que tengas que esforzarte para conseguirlo” pero primero el que se esfuerce para conseguirlo y lo más importante nadie habla del derecho siempre al mismo puesto de trabajo por lo que creo que debemos de acostumbrarnos a la posibilidad de tener que cambiar de trabajo varias veces durante nuestra vida laboral.

La máxima en economía que dice que bajando o eliminando las barreras de salida del mercado laboral supone bajar las barreras de entrada, por lo que será más fácil encontrar trabajo para todos. (Recordemos que tenemos amigos, familiares, conocidos que están parados, más de 5 Millones)

En el próximo artículo intentaré describir, de la forma más didáctica posible, las características de este abaratamiento.

-Artículo enviado para su publicación en el Diario Jaén 13/03/2012-

miércoles, 22 de febrero de 2012

Documento en respuesta al Editorial del Diario Jaén del 22-2-2012. "La unidad como fuerza de los demócratas ante los asesinos"

La unidad de la “sinrazón” no supone fuerza sino vergüenza.

Vergüenza, es lo que siento de pertenecer a una sociedad que solo sabe mirar para otro lado cuando algo le incomoda, aunque desgarren a parte de sus miembros que han supuesto un escudo ante los totalitarios. Hay que llegar a la “PAZ”, cueste lo que cueste. Eso es lo que parece que quiere esta sociedad, sobre todo a juzgar por cómo se comportan sus legítimos representantes. “PAZ”, ¿pero estábamos en guerra?. Es la guerra más rara que he conocido, las víctimas son solo las de uno de los “contendientes” (aunque es trágica permítanme la palabra) y el otro bando tiene que ser respetado y cuidado al máximo en sus derechos, que cuando quieren bien que los utilizan y reclaman.

Como decía nuestro flamante nuevo presidente del gobierno, aquí estamos en un país con libertades, en un “Estado de Derecho” (bueno otro día hablaremos de esto) y la sociedad española no le debe nada a los asesinos de ETA ni a sus colaboradores necesarios, somos sus acreedores. Sr. Rajoy, ¿ya se le han olvidado estas palabras?, ¿realmente creía en lo que decía?, ¿Por qué no promueve la ilegalización de Bildu, como prometió en la campaña electoral?, y si UPyD lo solicita en la Cámara Baja, adelantándose a Vd. ¿Por qué se une al resto de los grupos y la tacha de “cobarde, demagógica y oportunista”?

Con esta gentuza (ETA y su sustento), solo cabe aplicar la ley y dignificar a todas las personas que han sido un escudo contra esta ideología, cientos de personas como Silvia Martínez Santiago, la última niña asesinada por ETA en 2002, que tenía 6 años de edad, que como todos entendemos era una peligrosa amenaza para el futuro de esa Euskal Herria libre,

Las mayorías solo por serlo no es garantía de la razón, ¿se lo preguntamos a la mayoría del pueblo alemán cuando eligió como Canciller a un tal Adolf Hitler en las elecciones de 1933?.

Gracias Rosa (Rosa Díez y a UPyD) por ser el último representante de la dignidad de este país. No estáis solos

domingo, 19 de febrero de 2012

Crítica al artículo del escritor Juan Carlos Abril del Diario Jaén de 15-2-2012 (artículo de opinión)


“La ley de la selva”

“Realmente sabe la gente que esta reforma laboral es la más salvaje que se ha realizado en la democracia”

La verdad estoy de acuerdo en que la gente normalmente no sabe mucho de estos temas, hasta que realmente le afectan y entonces es cuando se intentan informar y discutir sobre ellos (aunque a veces llegue tarde).

“Salvaje” pues no sé a lo que se refiere con este adjetivo. Puede ser una “Reforma”,, escasa en sus temas tratados, extensa, ambigua… podríamos seguir, pero no es cuestión de aburrir al lector, pero salvaje…., definitivamente, no discúlpeme pero no lo veo.

Gracias a Dios que en democracia se ha producido una reforma laboral que realmente toca casi todos los elementos claves en las relaciones laborales, incluso desde mi humilde opinión se ha quedado corta en ciertos planteamientos. Tenemos que ponernos al día en este tema “sin miedo”, ya está bien de mantener este tipo de relaciones basadas en conceptos de principios del siglo pasado, defendidos y establecidos por el régimen anterior y heredado por nuestro régimen actual sin querer ver como ha evolucionado el resto del mundo.

Estamos –de nuevo gracias a Dios- en un mundo cada vez más globalizado, tenemos que ser realistas, salir al exterior a competir y ser lo mejor que podamos ser en un mundo cada vez más cercano.

Si no fuera necesaria una “Reforma Laboral” como ésta o incluso más profunda en sus planteamientos no se podrían poner los cimientos de la solución al problema del desempleo en España, y así intentar evitar un ejemplo claro de la ineficaz legislación que hasta ahora nos hemos dado, como el que describo a continuación. Es normal que cuando la economía española crecía a tasas muy por encima de la media europea, que uno de cada tres puestos de trabajo que se creaba en el continente era en nuestro país, y que con más de 5 millones de puestos de trabajo creados, no llegáramos a bajar del 8% de paro, no puede ser que tengan que venir casi 6 millones de personas del extranjero a trabajar en España por que son necesarias para cubrir el trabajo que se demanda y que 2 millones de nuestros compatriotas sigan engrosando las listas del desempleo y cobrando por ello.

Realmente no lo entiendo, D. Juan Carlos, ¿podría explicarme como lo solucionaría Vd.?

Muchas gracias.

Un saludo de un amigo



Respuesta al artículo del Diario Jaén (de los lectores) " Vuelve el Antiguo Régimen" 15-2-2012



“Vuelve el Antiguo Régimen”

Vuelve el antiguo régimen, ¿pero se irá algún día?. Cualquier persona puede opinar sobre cualquier tema y más sobre algo que afecta a cientos de miles de personas y creo que supone una de las reformas más necesarias que deberemos enfrentarnos en el futuro, pero, atención volvemos a Franco, por favor, ¿se irá alguna vez?, pero lo que más me sorprende es que quienes más lo echan de menos son todos los que “hoy” se dicen que estaban o están en contra de él, (también tendríamos que ver si estos luchadores por la libertad se comportaban igual cuando el dictador estaba vivo, o incluso si lo conocieron o lo han estudiado). Que vuelve “el tito Paco”, por favor, necesito ayuda, ¿de verdad ha muerto?. Ayudadme os lo suplico creo que hasta un juez no se encuentra seguro de que sea así, -me dicen que ha pedido el certificado de defunción-. Creo que se ha tenido que escapar por la noche del Valle de los Caídos (con lo que debe de pesar la losa). Oye, y si es así y tiene la culpa de la reforma laboral ,financiera etc. seguro que ha llamado a Mariano y se las ha redactado hasta la última coma, no lo cree así D. José María, seguro que estando suelto va ha tener a partir de ahora la culpa de todo, desde los parados que se han creado desde 2009, hasta los sueldos de los Conserjeros de las Cajas, desde las desviaciones de dinero público (ERE’S) hasta la compra de trajes por doquier, desde la construcción de aeropuertos sin tráfico aéreo hasta…., no sé, creo que ayudo a Islero a matar a Manolete. Por favor D. José María si lo ve por Mancha Real intente atraparlo, lo mismo hasta obtiene una recompensa.

Muchas gracias por atenderme.

Un saludo de un amigo



lunes, 8 de agosto de 2011

¿Cómo crean dinero los bancos?

Interesante artículo publicado por el Doctor Rayo en Libre Mercado. ¿Creéis que lo habrán leído o lo leerán la gente del llamado "15 M" o de "Democracia Real ya". Creo que no, y que además pocos de ellos lo llegarían a comprender, o por lo menos intentar asimilar. Es lo que tiene el fanatismo y la ideología cuando van unidas.
"Aprender sin pensar es inútil y pensar sin aprender es muy peligroso". Creo que lo decía alguien que llamaban Confucio.
Aparte del enlace del título, aquí les dedo el texto del artículo completo.
"Seguimos aprendiendo"

¿Cómo crean dinero los bancos?

Una de las críticas más habituales contra el sistema bancario es que crean "dinero de la nada". La expresión puede ser pegadiza por su simplicidad, pero es incorrecta. Y lo es por dos motivos: el primero, que los bancos no crean dinero, sino medios de pago alternativos al dinero; el segundo, que no lo crean de la nada. Con ello no quiero negar, ni mucho menos, que en ciertos contextos la actividad bancaria sea profundamente distorsionadora, pero para poder criticar con fundamento a la banca, antes es imprescindible saber de verdad cómo funciona.

Que los bancos no crean dinero debería ser algo evidente desde el momento en que pueden quebrar: si el banco generara dinero, en cuanto estuviera en dificultades no tendría más que pintarlo. ¿Para qué ampliar capital y salir a bolsa si pueden manufacturarlo por sí mismos? No, repito: los bancos no crean dinero, crean promesas por las que ellos mismos se obligan a entregar dinero, es decir, crean deudas propias (y eso es algo muy distinto al dinero, pues la manera por excelencia de extinguir las deudas es pagando con dinero). Un depósito a la vista o un billete al portador –los dos pasivos por excelencia de la banca comercial– son justamente eso: una promesa del banco, exigible por su acreedor en cualquier momento, de entregar dinero a su acreedor.

Pero que los bancos no creen dinero no significa que sus promesas de pago no sean utilizadas como medios de pago o incluso como depósitos de valor, dos de las funciones básicas del dinero (aunque, fijémonos, que no serán empleadas como unidades de cuenta, pues precisamente las deudas de los bancos se contabilizarán en dinero). Son, como decíamos, medios de pago alternativos o, como les gusta denominarlas a muchos economistas, sustitutos del dinero.

¿Y por qué la gente las utiliza como sustitutos del dinero? Pues básicamente porque son más cómodas y baratas de emplear que el dinero propiamente dicho. Y lo son no tanto por ese cuasi chascarrillo popular de que es más fácil llevar en el bolsillo un talonario o un fajo de billetes que varios kilos o toneladas de oro, sino sobre todo porque gracias a los bancos el dinero puede cambiar rápidamente de manos sin necesidad de desplazarlo físicamente.

Imagine que tengo 100 onzas de oro depositadas en el banco BUEN DINERO y que utilizo 75 en comprarme un automóvil. Si el dueño del concesionario tiene abierta una cuenta corriente en BUEN DINERO, podré pagarle el coche sin mover mi oro ni un solo milímetro; nuestro banco sólo tendrá que efectuar un sencillo apunte contable: si bien hasta el momento me debía a mí 100 onzas, a partir de ahora me deberá 25 a mí y 75 al dueño del concesionario. El oro, sin moverse, ha cambiado de titularidad.

Suponga ahora, en cambio, que el dueño del concesionario no es cliente del banco BUEN DINERO, sino del banco COBRE PRONTO. En tal caso, una vez le haya pagado (en billetes o con un cheque) al dueño del concesionario, COBRE PRONTO le reclamará a BUEN DINERO 75 onzas de oro... a menos que COBRE PRONTO también le adeude oro a BUEN DINERO (por ejemplo, porque un cliente de aquél le haya comprado alguna mercancía a otro cliente de éste). Si le debiera, verbigracia, 77 onzas de oro, los saldos acreedores de uno y otro se cancelarían con la simple entrega de dos onzas de oro de COBRE PRONTO a BUEN DINERO. Imagine: gracias a la compensación de las deudas entre los bancos (lo que se conoce como cámara de compensación interbancaria), hemos realizado transacciones por importe de 152 onzas simplemente movilizando dos de ellas. ¿Empieza a entender por qué son tan útiles los bancos?

Pero la historia no termina aquí. Para entender la otra función fundamental de la banca debemos comprender por qué es falso que generen medios de pago "de la nada". Seguramente piense que la forma más habitual por la que la banca crea promesas de pago es a cambio de dinero (en nuestro ejemplo, el oro), pero no es así. Piense en la banca como un negocio que vende sus deudas a cambio de otras cosas. Una posibilidad, sin duda, es que las venda a cambio de oro, mas no tiene por qué ser la única. El banco también puede vender sus promesas de pago a cambio de las promesas de pago de sus clientes (o, mejor dicho, el banco compra las deudas de sus clientes pagando con sus propias deudas). Por ejemplo, yo puedo comprometerme a entregarle dentro de un mes 1.005 onzas de oro al banco BUEN DINERO si él me entrega hoy promesas de pago de 1.000 onzas (lo que equivale a un préstamo de 1.000 onzas a un tipo de interés mensual del 0,5%): aunque hoy no dispongo de las 1.005 onzas de oro, el banco me permite utilizar desde ya 1.000 de ellas.

Pero esto no supone crear medios de pago de la nada: más bien se crea medios de pago a cambio de nuestra promesa de que en un mes le pagaremos al banco 1.000 onzas de oro. ¿Cree usted que una deuda con el banco no es "nada"? Si tiene una hipoteca, dudo que mantenga por mucho tiempo esa opinión: el derecho a recibir dinero es un activo tremendamente valioso (sobre todo si se termina pagando).

En definitiva, la banca se dedica a convertir en medios de pago (a monetizar) todo un amplio elenco de bienes presentes y bienes futuros: las deudas que monetiza no son más que el compromiso a entregarle en el futuro al banco un dinero que obtendremos de la venta de bienes que ya existen o que existirán. El banco monetizará, pues, no sólo el oro que depositamos en sus reservas, sino cualquier cosa que hoy tenga valor y que el banco crea ventajoso comprar a cambio de sus deudas (de sus promesas de pago). En contra de lo que suele pensarse, el banco no necesita captar depósitos para prestar; al contrario, suele crear nuevos depósitos (nuevas promesas de pago) cuando presta. Para el público, esto tiene ventajas muy grandes: la gente que carezca de dinero, pero que disponga o vaya a disponer de bienes con valor monetario, podrá acudir al banco para vestir como medios de pago esas propiedades a cambio de un módico precio (justamente, el pago del intereses).

¿Significa lo anterior que los bancos pueden monetizar sin consecuencias cualquier cantidad de bienes presentes o futuros? No. Tengamos en cuenta que el banco siempre que crea nuevos medios de pago se está endeudando: su manera de monetizar bienes presentes o futuros es comprándolos mediante la emisión de nuevas deudas propias. Al fin y al cabo, los billetes de banco o los depósitos que crea para comprar los bienes presentes o futuro son compromisos suyos a entregar oro... y a entregarlo a la vista: cualquier acreedor del banco puede exigirle en cualquier momento que le proporcione unas cantidades de oro que, obviamente, el banco no tiene en reserva y que tendría que conseguir liquidando los bienes presentes o futuros que ha monetizado previamente.

Por consiguiente, el banco debería ser extremadamente prudente a la hora de monetizar bienes distintos del oro: si esos bienes ya existen (bienes presentes), lo ha de ser porque su precio en términos de oro puede fluctuar enormemente en el momento de la liquidación, de modo que el banco recuperaría con la ejecución del bien presente menos oro del que ha adelantado con sus promesas de pago; y si esos bienes todavía no existen (bienes futuros), porque estaría incrementando la cantidad de medios de pago sin que lo haya hecho la de bienes disponibles para ser adquiridos (generando con ello inflación), de modo que, en caso de necesidad, no podría vender hoy los bienes futuros para convertirlos en oro y pagar sus deudas.

Por ejemplo, si el banco adelanta al dueño de un concesionario 1.995 onzas de oro a cambio de que en tres meses le devuelva 2.000 onzas después de haber enajenado todos los coches que tiene a la venta, lo que está monetizando el banco es el valor monetario de los vehículos. ¿Qué sucederá si en tres meses el dueño del concesionario sólo ha podido liquidarlos por 1.500 onzas? Pues que el banco tendrá un agujero de 500 onzas que tratará de rellenar liquidando otros bienes presentes del dueño del concesionario (si es que prestó una garantía personal), y si éste carece de bienes presentes, deberá atacar sus bienes futuros según vayan creándose (pero, mientras tanto, se quedará corto de oro, con el consiguiente riesgo de suspender pagos).

La enorme flexibilidad de los medios de pago de la banca ha llevado a diversos economistas a proponer que el banco sólo pueda vender sus deudas a la vista para comprar dinero (coeficiente de caja del 100%). La cautela es comprensible pero innecesariamente rígida. A la postre, los acreedores del banco pueden cobrar de dos maneras: o recibiendo oro o recibiendo aquellos bienes que comprarían inmediatamente si dispusieran de oro. El banco puede, por tanto, mantenerse razonablemente líquido y funcionar sin problemas siempre que se limite a monetizar oro y aquellos bienes de consumo sobre los que no quepa ninguna duda que van a ser adquiridos a muy corto plazo por los consumidores y al precio por el que se han monetizado (esto es, que se van a transformar a corto plazo y con seguridad en oro o sean susceptibles de saldar la deuda de los bancos entregándoselos a sus acreedores directos o indirectos). O dicho de otra manera, un banco que siguiera estas directrices podría hacer frente a todas sus deudas aun cuando no tuviese suficiente oro en sus reservas y todos sus acreedores fueran a la vez a reclamárselo.

Más allá de eso, la monetización de bienes presentes con escasa demanda o de bienes futuros traerá consecuencias inflacionistas, tenderá a generar ciclos económicos y pondrá en jaque la liquidez y la solvencia de los bancos: estos se endeudarán a corto plazo (emitirán billetes o depósitos) para invertir a largo (sólo recuperan el oro merced a la venta de una mercancía futura que todavía no existe). La concesión de préstamos contra bienes futuros no debería hacerse mediante la creación de deudas a la vista por parte de la banca, sino mediante ahorro y préstamos a la banca (renuncia por parte de un tercero a los bienes presentes que el deudor de la banca quiere adquirir hasta que fabrique los bienes futuros con cuya venta se amortizará el préstamo). Uno de los casos más extremos y devastadores de comportamiento imprudente de la banca es la concesión de hipotecas mediante la creación de depósitos a la vista: en esos supuestos, lo que se monetiza no es la vivienda, sino los sueldos del hipotecado durante los próximos 20, 30 ó 40 años (las mercancías que irá produciendo y vendiendo durante esas décadas). La casa es sólo un bien presente que actúa como garantía adicional y cuyo precio de ejecución fluctúa enormemente.

Tal vez ahora entienda por qué a lo largo del s. XX se ha ido privilegiando a la banca permitiéndole que no pague sus deudas (que no las pague en oro, sino en un "dinero especial" que crea a discreción el Estado) y proporcionándole un acceso privilegiado a una banca central dispuesta a refinanciarla siempre que se encuentre al borde de la suspensión de pagos. Pero todo esto lo explicaremos en otros artículos.

Puede dirigir sus preguntas a contacto@juanramonrallo.com

Juan Ramón Rallo es doctor en Economía, jefe de opinión de Libertad Digital y profesor en el centro de estudios Isead. Puede seguirlo en Twitter o en su página web personal. Su último libro es Crónicas de la Gran Recesión (2007-2009).